Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2011

Alabanzas al Santísimo Sacramento (Versión del Padre Moisés Lárraga)

Bendito sea Dios,
Bendito sea su Santo Nombre,
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre,
Bendito sea el Santo Nombre de Jesús,
Bendito sea su Sacratísimo Corazón,
Bendita sea su Preciosísima Sangre,
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar,
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito,
Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima,
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción,
Bendita sea su Gloriosa Asunción a los cielos,
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre,
Bendito sea San José, su Castísimo esposo,
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
Jesús, ten piedad de mí, Jesús sáname, Jesús sálvame, Jesús libérame, (x3)
Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Bendito sea Dios.
Amén.

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción:

viernes, 27 de mayo de 2011

Oración de sello con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor (Inspirada al Padre Salvador Herrera)

Señal de la Cruz.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Jaculatoria.
Dios mío ven en mi auxilio, Señor, date prisa en socorrerme.

Invocación.
Invoco la poderosa protección de la Preciosísima Sangre redentora de Cristo, Rey del universo y Rey de México.

Oración de Sello.
En el nombre de Dios Padre, en nombre de Dios Hijo y nombre de Dios Espíritu Santo, sello y protejo con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, mi consciente, inconsciente, subconsciente, mi razón, mi corazón, mis sentimientos, mis sentidos, mi ser físico, mi ser biológico, mi se psicológico, mi ser material y mi ser espiritual. Todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que puedo, todo lo que se y todo lo que amo, queda sellado y protegido con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor. Sello mi pasado, mi presente y mi futuro, sello mis planes, proyectos, sueños, ilusiones, viajes, enfermedades, todo queda sellado y protegido  con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor. Sello mi persona, mi familia, mis posesiones, mi árbol genealógico; todo queda sellado y protegido, con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor. Me escondo en la llaga del costado herido de Jesús, me escondo en el corazón inmaculado de la Santísima Virgen María, amén, amén, amén.

Gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Canto.
Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre, que se entrega por vosotros los hombres,
 Tomad y comed todos de él.

Consagración a San Miguel Arcángel.
Arcángel San Miguel, hoy nos consagramos a ti, te confiamos todo nuestro patrimonio presente y futuro, bajo tu poderosa protección. ¡Oh gran príncipe del cielo!, fidelísimo defensor de la Iglesia de Dios, Santo Arcángel Miguel, henos aquí cada día mas en la aflicción; el combate que tu comenzaste en el cielo, continua en la tierra; la gran apostasía de Dios, está arrojando mas almas al abismo del infierno; la Santa Iglesia, no solamente es perseguida desde afuera, sino lo que es más peligroso todavía, es atacada en su interior, por sus enemigos, la viña del Señor, esta descuidada. Con humilde confianza en tu bondad y en el poder de tu auxilio, nos presentamos en compañía de nuestro Ángel de la Guarda y del Ángel Protector Custodio de la Nación Mexicana, para entregarnos a ti; se tu nuestro patrono, protector especial e intercesor, defiéndenos de todos los ataques del enemigo maligno, especialmente en el combate de las tentaciones contra la fe y la pureza, guárdanos de la perdición del pecado, guarda en nuestra alma, la paz en la hora de la muerte y guíanos seguros, a la casa Paterna del cielo, amén.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha, se nuestro amparo contra la asechanzas y perversidades del demonio, que Dios lo reprima, son nuestra humildes suplicas, y tu príncipe de la milicia celestial, con el poder que el Señor te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas; te rogamos, protege de manera especial a las almas de nuestros antepasados, familiares, pero también a las almas de aquellos que nos precedieron en los orígenes y fundación de nuestra patria: Los indígenas, españoles, mestizos, criollos, que se encuentran en el purgatorio. Amén.

Salutación a la Virgen María.
¡Salve reina de los cielos y Señora de los ángeles!, ¡Salve raíz!, ¡Salve puerta!, que dio paso a nuestra luz, alégrate Virgen Gloriosa, entre todas la más Bella; ¡Salve Agraciada Doncella!, ruega a Cristo por la almas que se encuentran en el purgatorio de nuestras familias, protege y ayuda a todas las almas de aquellos que nos precedieron en  los orígenes y fundación de nuestra patria: Los indígenas, los españoles, los mestizos, los criollos, más necesitadas de su Divina Misericordia.
            Dulce Madre, por el amor que me tienes, intercede por estas oraciones ante el Trono de Dios, para los nueve coros celestiales efectúen en mí y en nosotros, transformaciones y cambios necesarios. Madre Inmaculada, envíanos el auxilio de tus legiones celestiales, para que bajo tú mandato y poder, persigan a los espíritus infernales, luchen contra ellos, nos defiendan, contra sus ataques los venzan y los arrojen nuevamente al abismo, impidiéndoles regresar: A mí, a los míos, a nuestra patria, en cualquier tiempo o lugar. Madre de Misericordia, que sean enviadas las Jerarquías Angélicas en auxilio de todas las almas purgantes, de los sacerdotes, religiosos, monjas, laicos consagrados, que cometieron sacrilegios y blasfemias o rompieron sus promesas y votos hechos a Dios a través de la Iglesia Católica, amén.

Canto.
Jesús, Jesús, Tu eres el pan que da al mundo vida eterna.
Señor, Señor, yo creo en Ti, yo espero en Ti, Señor.

Petición a San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, que por tu obediencia a Dios, recibiste de Él, la fuerza y el poder, para derrotar al rey de los hijos del orgullo, la altivez, la soberbia, te suplicamos para que nos ayudes, para que también sean vencidos, en mi, en nuestra familia, en nuestra patria, protege y ayuda a todas las almas que se encuentran en el purgatorio, especialmente pedimos por las de nuestras familias, pero también por las almas de aquellos que nos precedieron en los orígenes y fundación de nuestra patria: Indígenas, españoles, mestizos, criollos, que se encuentran en el purgatorio.

  Gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Canto.
Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre, que se entrega por vosotros los hombres,
 Tomad y comed todos de Él.

Petición a San Gabriel Arcángel.
San Gabriel Arcángel, mensajero de Dios, abre nuestra comprensión, para que podamos vivir con el Espíritu Santo en la verdad; ayúdanos para que podamos entender las revelaciones, que Dios haga a nuestra alma, intercede, junto conmigo por las almas de nuestra familias y las almas de aquellos que nos precedieron en los orígenes y fundación de nuestra patria: Los indígenas, los españoles, los mestizos, los criollos, etcétera, que se encuentran en el purgatorio.

Gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Canto.
Jesús, Jesús, Tu eres mi paz, eres mi gozo y mi alegría.
Señor, Señor, yo creo en Ti, yo espero en Ti, Señor.

Petición a San Rafael Arcángel.
San Rafael Arcángel, curación y bálsamo divino, te rogamos sanes las heridas de mis pecados y las de todas nuestras familias, las heridas de los pecados de nuestros antepasados, las heridas de los pecados de aquellos que nos precedieron en los orígenes y fundación de nuestra patria: indígenas, españoles, criollos, mestizos, etcétera, que se encuentran en el purgatorio.

Gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Petición al Santo ángel de la guarda.
Santo ángel de mi guarda, centinela, servidor de  Dios y mío, protégenos y llévanos en tus manos, para que no tropiecen nuestros pies en piedra alguna, que tampoco seamos nosotros, piedra de tropiezo, en la vida de otras personas.

Gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Canto.
Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre, que se entrega por vosotros los hombres,
 Tomad y comed todos de Él.  

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción:

sábado, 7 de mayo de 2011

Oración Universal (atribuida al Papa Clemente XI)

Creo en Ti, Señor, pero ayúdame a creer con más firmeza; espero en Ti, pero ayúdame a esperar con más confianza; te amo, Señor, pero ayúdame a amarte más ardientemente; estoy arrepentido, pero ayúdame a tener mayor dolor.

Te adoro, Señor, porque eres mi creador y te anhelo porque eres mi último fin; te alabo porque no te cansas de hacerme el bien y me refugio en Ti, porque eres mi protector.

Que tu sabiduría, Señor, me dirija y tu justicia me reprima; que tu misericordia me consuele y tu poder me defienda.

Te ofrezco, Señor mis pensamientos, para que se dirijan a Ti; te ofrezco mis palabras, para que hablen de Ti; te ofrezco mis obras, para que todo lo haga por Ti; te ofrezco mis penas, para que las sufra por Ti.

Todo aquello que quieres Tú, Señor, lo quiero yo, precisamente porque lo quieres Tú, quiero como lo quieras Tú y durante todo el tiempo que lo quieras Tú.

Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento, que inflames mi voluntad, que purifiques mi corazón y santifiques mi alma.

Ayúdame a apartarme de mis pasadas iniquidades, a rechazar las tentaciones futuras, a vencer mis inclinaciones al mal y a cultivar las virtudes necesarias.
Concédeme, Dios de bondad, amor a Ti, odio a mí, celo por el prójimo, y desprecio a lo mundano.

Dame tu gracia para ser obediente, ser comprensivo, saber aconsejar a mis amigos y perdonar A mis enemigos.

Que venza la sensualidad con  la mortificación, con generosidad la avaricia, con bondad la ira; con fervor la tibieza.

Que sepa yo tener prudencia, Señor, al aconsejar, valor frente a los peligros, paciencia en las dificultades, humildad en la prosperidad.

Concédeme, Señor, atención al orar, responsabilidad en mi trabajo y firmeza en mis propósitos.

Ayúdame a conservar la pureza de alma, a ser modesto en mis actitudes, ejemplar en mis conversaciones y a llevar una vida ordenada.

Concédeme tu ayuda para dominar mis instintos, para fomentar en mí tu vida de gracia, para cumplir tus mandamientos y obtener la salvación.

Enséñame, Señor, a comprender la pequeñez de lo terreno, la grandeza de lo divino, la brevedad de esta vida y la eternidad de la futura.

Concédeme, Señor, una buena preparación para la muerte y un santo temor al juicio, para librarme del infierno y alcanzar el paraíso.

Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Descargar aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descargar aquí, el audio en MP3 de esta devoción:

viernes, 29 de abril de 2011

Vía Crucis por la Santificación de los Sacerdotes

ORACIONES PREPARATORIAS.
W  En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, amén.
W  ¡Oh Jesús, Sacerdote eterno! Guarda a tus sacerdotes al abrigo de tu corazón. Guarda sin mancha sus manos consagradas, que diariamente tocan tu Santo Cuerpo, y guarda limpios sus labios teñidos con tu propia Sangre.
W  Bendice sus trabajos y que el fruto de sus desvelos sea la salvación de muchas almas, que serán su consuelo aquí y su corona eterna, amén.

I Estación
JESUS CONDENADO A MUERTE.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por el dolor que causó a tu corazón esta injusta sentencia, te ruego por los sacerdotes que son injustamente juzgados o calumniados.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
II Estación
JESUS CON LA CRUZ A CUESTAS.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por la inmensa fatiga que te causó el peso de la Cruz, te ruego por tus sacerdotes. Dales fuerza, Señor, para que carguen su cruz, y haz que la abracen con amor.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
III Estación
JESUS CAE POR PRIMERA VEZ BAJO EL PESO DE LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por esta primera caída, te encomiendo a tus sacerdotes jóvenes, a tus seminaristas. Dales a todos perseverancia y fortaleza, y si alguno cae, Señor, levántalo para que siga en pos de ti.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
IV Estación
 JESUS ENCUENTRA A SU SANTISIMA MADRE, CAMINO DEL CALVARIO.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Madre del Eterno Sacerdote, por aquel dolor tan profundo que traspasó tu corazón, te ruego llenes la soledad del sacerdote. Que en ti vean a la Madre amorosa que los consuela y alienta.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
V Estación
JESUS ES AYUDADO POR EL  CIRINEO, A LLEVAR LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por aquella mirada de amor que diste a Simón de Cirene cuando te ayudó a llevar la Cruz, te ruego por tus sacerdotes. Que cuando la cruz les parezca más pesada, sientan que tú la llevas con ellos y los miras con amor.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
VI Estación
LA VERONICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESUS.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, en aquel momento todos te daban la espalda. Sólo ella se atrevió y te limpió el rostro. Te ruego, Señor, que nunca vuelva yo la espalda cuando tus sacerdotes necesiten mi ayuda. ¡Señor, que sea valiente!
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
VII Estación
JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Mi Jesús, agotado por el peso de la Cruz, volviste a caer. Por este dolor te ruego, por tus sacerdotes en edad madura. Aumenta su fe. Sostenlos, y si alguno se encuentra envuelto en tinieblas, acuérdate que hay muchas almas que gimen en la oscuridad y que necesitan que alguien las lleve hacia ti. Recuerda que ellos son “la sal de la tierra”, y si la sal se desvirtúa... ¡Señor, tenemos tanta necesidad de sacerdotes santos!
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
VIII Estación
JESUS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEN.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por aquellas palabras “No lloréis por mí, sino por vosotros y vuestros hijos”, danos lágrimas de arrepentimiento verdadero, por nuestras culpas y llena el corazón de tus sacerdotes de amor a la penitencia y a la oración... que en todo momento sean fieles a sus votos.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
IX Estación
JESUS CAE POR TERCERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por esta tercera caída, te ruego por ellos. Que sean “uno contigo” y sepan desaparecer para darte paso a ti Señor.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
X Estación
JESUS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  ¡Cuánto dolor, cuánta vergüenza sufrió tu corazón! ¡Sé cuánto duele a tu corazón tanta amargura! Aquí te ruego por tus sacerdotes caídos, por los que no te han sido fieles. Señor, que tu Gracia los salve.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
XI Estación
JESUS CLAVADO EN LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por aquel terrible dolor que sufrieron tus miembros, por tu sed, por tus llagas, te ruego que tus sacerdotes sientan cada vez más esa sed, para que lleven las almas al Padre.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
XII Estación
JESUS MUERE EN LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por tus incomparables dolores, por tus infinitas angustias, por tu muerte en la Cruz, te ruego enseñes a tus sacerdotes a vivir y a morir en la Cruz. ¡Que la amen cada vez más, Señor!
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
XIII Estación
EL CUERPO DEL SEÑOR, ES BAJADO DE LA CRUZ.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  ¡Soledad de María! ¡Cuánta amargura al contemplar en tus brazos a tu hijo muerto! Por este inmenso dolor, te ruego por la soledad de tus sacerdotes. Llénala tú con tu incomparable amor de Madre, haz que comprendan que teniéndote a ti, que viviendo en tu Corazón, nunca, nunca estarán solos.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
XIV Estación
EL CUERPO DEL SEÑOR ES PUESTO EN EL SEPULCRO.

W  Te adoramos ¡oh Cristo! y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  Jesús mío, por tu muerte, te suplico que cuando llegue la de tus sacerdotes te puedan decir: Señor, todo lo hicimos por tu amor. En tus manos encomiendo, Señor, las almas de tus sacerdotes difuntos. Sé, tu Señor, su espléndida recompensa.
W  Padre Nuestro, Ave María, y Gloria.
ORACIÓN FINAL.
W  Jesús, Sacerdote Eterno, escucha nuestra plegaria por la porción más amada de tu corazón: tus Sacerdotes. Nos unimos a ti en tu Oración sacerdotal para decir contigo: “Padre, que todos sean uno como Tú y yo somos uno”, amén.
W  Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo, y a mí pecador, amén.
W  En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, amén. 

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción:

martes, 5 de abril de 2011

Prayer of Saint Francis of Assisi



Lord, make me an instrument of your peace.

Where there is hatred, let me sow love;
where there is injury, pardon;
where there is doubt, faith;
where there is despair, hope;
where there is darkness, light;
and where there is sadness, joy.


O Divine Master, grant that I may not so much seek
to be consoled as to console;
to be understood as to understand;
to be loved as to love.
For it is in giving that we receive;
it is in pardoning that we are pardoned;
and it is in dying that we are born to eternal life.
Amen.

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción:


lunes, 21 de marzo de 2011

Oración por Vocaciones Sacerdotales.

Jesús Buen pastor,
que al ver a la multitud,
tuviste compasión de quienes
estaban fatigados y abatidos,
como ovejas que no tienen pastor,
y dijiste a tus discípulos:
“La cosecha es abundante,
pero los trabajadores son pocos,
rueguen al dueño de los sembrados
que envíe trabajadores para su cosecha”;
humildemente te pedimos
que envíes a nuestra Iglesia
numerosas y santas vocaciones sacerdotales
y a la vida consagrada.
Te lo pedimos por medio de la Santísima
Virgen María, Nuestra Señora de Fátima,
y Santo Domingo de Guzmán,
Patronos de nuestra Diócesis. Amén.

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción:

miércoles, 9 de marzo de 2011

Oraciones al Espíritu Santo para pedir sus siete Dones

I
¡Oh Espíritu Santo!, llena de nuevo mi alma con la abundancia de tus dones y frutos.
Haz que yo sepa, con el don de Sabiduría, tener este gusto por las cosas de Dios que me haga apartar de las terrenas.
Que sepa, con el don del Entendimiento, ver con fe viva la importancia y la belleza de la verdad cristiana.
Que, con el don del Consejo, ponga los medios más conducentes para santificarme, perseverar y salvarme.
Que el don de Fortaleza me haga vencer todos los obstáculos en la confesión de la fe y en el camino de la salvación.
Que sepa con el don de Ciencia, discernir claramente entre el bien y el mal, lo falso de lo verdadero, descubriendo los engaños del demonio, del mundo y del pecado.
Que, con el don de Piedad, ame a Dios como Padre, le sirva con fervorosa devoción y sea misericordioso con el prójimo.
Finalmente, que, con el don de Temor de Dios, tenga el mayor respeto y veneración por los mandamientos de Dios, cuidando de no ofenderle jamás con el pecado.
Lléname, sobre todo, de tu amor divino; que sea el móvil de toda mi vida espiritual; que, lleno de unción, sepa enseñar y hacer entender, al menos con mi ejemplo, la belleza de tu doctrina, la bondad de tus preceptos y la dulzura de tu amor. Amén.
II
Ven Espíritu Santo, inflama mi corazón y enciende en el fuego de tu Amor. Dígnate escuchar mis súplicas, y envía sobre mí tus dones, como los enviaste sobre los Apóstoles el día de Pentecostés.
Espíritu de Verdad, te ruego me llenes del don de Entendimiento, para penetrar las verdades reveladas, y así aumentar mi fe; distinguiendo con su luz lo que es del buen, o del mal espíritu.
Espíritu Sempiterno, te ruego me llenes del don de Ciencia, para sentir con la Iglesia en la estima de las cosas terrenas, y así aumentar mi esperanza; viviendo para los valores eternos.
Espíritu de Amor, te ruego me llenes del don de Sabiduría, para que saboree cada día más con qué infinito Amor soy amado, y así aumente mi caridad a Dios y al prójimo; actuando siempre movido por ella.
Espíritu Santificador, te ruego me llenes del don de Consejo, para obrar de continuo con prudencia; eligiendo las palabras y acciones más adecuadas a la santificación mía y de los demás.
Espíritu de Bondad, te ruego me llenes del don de Piedad, para practicar con todos la justicia; dando a cada uno lo suyo: a Dios con gratitud y obediencia, a los hombres con generosidad y amabilidad.
Espíritu Omnipotente, te ruego me llenes del don de Fortaleza, para perseverar con constancia y confianza en el camino de la perfección cristiana; resistiendo con paciencia las adversidades.
Espíritu de Majestad, te ruego me llenes del don de Temor de Dios, para no dejarme llevar de las tentaciones de los sentidos, y proceder con templanza en el uso de las criaturas.
Divino Espíritu, por los méritos de Jesucristo y la intercesión de tu Esposa, María Santísima, te suplico que vengas a mi corazón y me comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminado y confortado por ellos, viva según tu voluntad, muera entregado a tu Amor y así merezca cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amén.
III
Amor infinito y Espíritu Santificador:
Contra la necedad, concédeme el Don de Sabiduría, que me libre del tedio y de la insensatez.
Contra la rudeza, dame el Don de Entendimiento, que ahuyente tibiezas, dudas, nieblas, desconfianzas.
Contra la precipitación, el Don de Consejo, que me libere de las indiscreciones e imprudencias.
Contra la ignorancia, el Don de Ciencia, que me libre de los engaños del mundo, demonio y carne, reduciendo las cosas a su verdadero valor.
Contra la pusilanimidad, el Don de Fortaleza, que me libre de la debilidad y cobardía en todo caso de conflicto.
Contra la dureza, el Don de Piedad, que me libre de la ira, rencor, injusticia, crueldad y venganza.
Contra la soberbia, el Don de Temor de Dios, que me libre del orgullo, vanidad, ambición y presunción.

Descarga aquí, el texto en PDF de esta devoción:
Descarga aquí, el audio en MP3 de esta devoción: